Fábrica de caramelos Arcor

Fábrica de caramelos
Arcor

En un pueblito de 4.000 habitantes de la provincia de Córdoba, cuatro familias de inmigrantes italianos, lideradas por el hijo de un panadero de apellido Pagani, decidieron fundar en julio de 1951, una pequeña fábrica de caramelos bautizada Arcor (Ar de Arroyito - el nombre del pueblo - y Cor de Córdoba).

El pequeño pueblo cordobés de los años 50 tiene hoy 23 mil habitantes y es el epicentro de una de las multinacionales argentinas que todavía permanece en manos de la familia fundadora y que se ha transformado en la mayor empresa productora de golosinas a nivel mundial y la principal exportadora en su rubro en el Mercosur.

La fabriquita de Arroyito creció y se convirtió en un grupo compuesto por 31 unidades fabriles diseminadas por Argentina (25 fábricas), Brasil (2), Chile (3) y Peru (1), dando trabajo a 13 mil personas y exportando a 103 paí­ses.

El grupo perteneciente a la segunda generación, supo hacer oídos sordos a los cantos de sirena de los "raiders" extranjeros y rechazar una estrategia familiar "rentista" que quería vender el 93% de su participación en Arcor. Luís Pagani continuó con la apuesta industrial de don Fulvio Salvador Pagani, el hijo del panadero, de sus hermanos Renzo y Elio, y de los amigos Tito, Pablo y Vicente Maranzana, Mario Seveso y Enrique Brizio.