Industrias Aeronáuticas y Mecánicas de Estado

IAME
Industrias Aeronáuticas y Mecánicas de Estado

«Industrias Aeronáuticas y Mecánicas de Estado», es el resultado de una reestructuración del «Instituto Aerotécnico» que cesa como cabeza directriz pasando a integrar la nueva organización como área exclusivamente dedicada a la investigación y formación.

Industrias Aeronáuticas y Mecánicas del Estado (IAME) fue un ente estatal y conglomerado de fábricas autárquico de la República Argentina creado entre 1951 y 1952, durante la presidencia de Juan Domingo Perón, para promover la fabricación de aeronaves y automóviles. Su creación se origina en la imperiosa necesidad de fabricar automóviles en el país, para lo cual se decidió aprovechar el alto desarrollo tecnológico que había logrado el Instituto Aerotécnico de Córdoba.

Con la creación de IAME se amplía y diversifica el horizonte productivo mediante un fuerte impulso a la industria automotriz y de equipos agrícolas. Los desarrollos y tecnologías de última generación en materia aeronáutica y espacial ya estaban proyectados en quinquenios y décadas; la planificación había sido
realizada por el equipo liderado por el Brigadier Mayor Ing. Aeronáutico Juan Ignacio San Martín (que contaba con integrantes extranjeros) y aprobada por el Presidente de la Nación. IAME estaba dirigida por un Directorio integrado por un Presidente, el Ministro de Aeronáutica, y cinco Vocales. Por Decreto Nro. 7915 del 3 de octubre de 1952 (BAP Nro. 943) se aprueba su estatuto orgánico. El primer Directorio fue presidido por Juan Ignacio San Martín. Además existía una administración general y las administraciones de fábricas. Las
nuevas líneas de fabricación incluirían modelos de autos, utilitarios y camiones pequeños, tractores, motocicletas, armas, veleros y lanchas.

Producción de automotores

En la década del '50, en la ciudad de Córdoba la instalación de grandes plantas de motores, automotores y locomotoras como FIAT 51 (1955), IKA (Industrias KAISER Argentina, 1955) y la transformación de la Fábrica Militar de Aviones en IAME (Industrias Aeronáuticas y Mecánicas del Estado) y luego en DINFIA (Dirección Nacional de Fabricaciones e Investigaciones Aeronáuticas), impactó fuertemente en la composición  demográfica de la ciudad. A partir de ese momento, Córdoba se convierte en uno de los principales centros industriales del país.
Estaba por concluir el primer quinquenio presidencial de Perón y aún el problema de la producción local de automotores no había encontrado bases sólidas que impulsaran su desarrollo. La importación, que en 1950 fue de tan sólo 3000 unidades incluyendo automóviles y camiones, drásticamente volvió a trepar al año siguiente a las 20000. Es por esto que Perón se reunió con representantes de industrias automotrices extranjeras, expresándoles el deseo del gobierno de contar con su apoyo para la producción de automóviles en el país sin obtener una respuesta positiva. El Gobierno Nacional decide encarar la creación de la industria automotriz y se designa al Instituto Aerotécnico de Córdoba para ser el ejecutor.

Se iniciaron los estudios para decidir qué vehículo se iba a producir, optándose finalmente por una serie de automotores utilitarios, una pickup para 750 Kg de carga, un furgón, una rural de tres puertas y un sedán dos puertas. La motorización elegida fue un motor bicilíndrico de dos tiempos. Para disminuir los plazos se importaron un automóvil y una rural DKW y se copiaron las mecánicas; las carrocerías fueron proyectadas por un equipo de diseñadores del área de aviones inspirados en el CHEVROLET 51. Durante el desarrollo se estimó que la potencia del motor dos cilindros sería deficiente. Un equipo de ingenieros y técnicos de la Fábrica de Motores liderado por el Ing. Magallanes diseña un motor también de dos tiempos pero con cilindros en V, solución utilizada por la fábrica austríaca PUCH en sus motores de 125 y 250 cc. Este motor absolutamente original, de cuatro cilindros con dos cámaras de combustión, tenía una cilindrada de 800 cc; se llamó M-800 y fue luego construido para equipar los sedanes.
En un período de alrededor de un año se diseñaron los vehículos, se proyectó y montó la planta de fabricación, se instalaron las máquinas, construyeron los dispositivos y el herramental y montajes necesarios, se construyeron los prototipos y finalmente en 1953 comenzó la producción de la pickup, furgones y sedanes que empezaron a distribuirse a través de la red de concesionarios montada por CIPA, empresa dependiente de IAME y creada para darle apoyo comercial y financiero.

Las excavaciones para construir la fábrica se inician el 2 de diciembre de 1951 y en 1952 la planta de montaje inicia sus 2 actividades con una superficie cubierta de 6713 m . IAME alumbraba 52 una naciente y poderosa industria automotriz en la Argentina .
De allí saldrían en poco tiempo ingenieros, técnicos y operarios especializados (generalmente formados en escuelas nacionales de educación técnica) que contrataría el resto de establecimientos automotrices instalados en el país, fortaleciendo una industria metalmecánica que se extendería a varios países americanos. En 1951 IAME contaba con 9550 operarios, empleados y técnicos.

La Fábrica de Automóviles incursionó en el área de los coches sport aplicando tecnologías de avanzada para la época como el plástico reforzado (poliéster) con fibra de vidrio. En 1952 IAME comenzó el desarrollo de la resina de poliéster para utilizarla en carrocerías de automóviles y embarcaciones, logrando una preserie de vehículos como base del JUSTICIALISTA GRAN SPORT (cabe destacar que en ese momento solamente Estados Unidos había incursionado en el tema). En 1954, IAME desarrolló un prototipo para montar un motor V8 refrigerado por aire, con la particularidad de que el block de dicho motor estaba realizado en semiblocks de 2 cilindros, lo que permitía una variedad de motores en V de 2, 4, 6 y 8 cilindros, abriendo una variedad de cilindradas y potencias de acuerdo a la configuración usada.